👻 ¿Propiedades embrujadas en la CDMX?

México no solo se caracteriza por su asombrosa arquitectura, sino por las historias que se esconden detrás de sus paredes. En esta ocasión te invitamos a conocer las propiedades más aterradoras de la Ciudad de México:

Casa Negra de la colonia Roma

‍Casa Negra de la Roma

Ubicada en la famosa calle Álvaro Obregón, en la Colonia Roma. En 1935 esta casa era utilizada como un hospicio para personas con enfermedades como tifoidea, misma que en la época era relacionada con algo sobrenatural. Por tal motivo, los vecinos decidieron quemarla, asesinando así a todas las personas que se encontraban dentro.

Posteriormente, una familia de apellido Mondragón la adquirió, pero al poco tiempo todos sus miembros fallecieron por circunstancias desconocidas. Desde entonces, las personas que pasan por ahí o trabajan cerca, como es el caso de los puestos de comida situados en la misma acera, aseguran que de esta provienen ruidos extraños en las noches.

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La Moira: la historia de la casa encantada en San Miguel Chapultepec

‍La Moira

Esta conocida casa se encuentra en la San Miguel Chapultepec, y fue protagonista de una historia que causó revuelo en 1970. En ese año, un niño de nombre Marco entró a explorar la casa y se llevó un susto al encontrar un cadáver. El pequeño salió corriendo para contárselo a sus padres, pero no le creyeron.

Años después, Marco no logró quitarse el recuerdo, por lo que volvió a la casa. En esa ocasión, no volvería a salir, pues encontraron su cuerpo colgado en una de las habitaciones.

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La Casa de la Tía Toña

La casa de la Tía Toña

Esta impresionante mansión se halla en la tercera sección del Bosque de Chapultepec, y quienes se han acercado a ella hablan de la dificultad de acceder a la misma.

La casa adquirió su fama luego de que Antonia, una anciana solitaria y adinerada, adoptara a varios niños en situación de calle, llevándolos así a vivir a su espaciosa propiedad. Por diversos motivos, las cosas se pusieron tensas entre la dueña del inmueble y los pequeños, motivo por el cual, poco a poco, Antonia fue enloqueciendo y le arrebató la vida a sus jóvenes inquilinos. Ocultó los cuerpos tirándolos de una barranca.

Cuenta la leyenda que aún es posible escuchar los gritos y risas de los pequeños, al mismo tiempo que las reprimendas de la Tía Toña.

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Mudafy
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